Escrito por Tendenzias

Masaje perineal | Cómo hacerlo y beneficios

El embarazo es uno de los momentos más bonitos de la vida de una pareja, ya que se encuentran en la situación en la que la mujer tiene que cuidarse para prevenir cualquier riesgo previo al nacimiento del bebé. Por eso, se recomiendan prácticas como hacer ejercicio o aplicarse el masaje Kegel para fortalecer el suelo pélvico, pero, aunque pueda caer en el olvido, es recomendable también realizarse de manera habitual un masaje perineal. Hoy te contaremos cómo hacer el masaje perineal, qué beneficios puede tener a largo plazo y qué diferencia hay entre el masaje perineal y el Kegel.

Masaje perineal | Cómo hacerlo y beneficios

El perineo es la parte del suelo de la pelvis que está formado por una serie de partes blandas. Esta región es importante durante el parto, puesto que tiene más riesgo de sufrir desgarros o necesitar episiotomía. A modo de explicación, se llama episiotomía a la intervención quirúrgica que consiste en realizar una incisión en la zona del perineo para hacer más amplia la zona por la que saldrá el bebé. Por tanto, hay que tratar de mantener una rutina durante el embarazo de manera que el perineo se estire, se ablande y se vuelva más elástico para el momento del parto.

Antes de comenzar, es preciso tener en cuenta una serie de consideraciones generales. En primer lugar, orinar y lavarse bien las manos para evitar que se produzcan infecciones en la zona. En segundo lugar, se recomienda buscar un lugar cómodo e ir descubriendo, en caso de que nunca hayas observado esa zona, cómo es y dónde tendrías que aplicar el masaje. Aunque no es imprescindible, puedes usar una toalla o un baño caliente para mejorar la circulación sanguínea en la zona perineal.Y por último, se aconseja utilizar algún tipo de lubricante, como el aceite de oliva o de almendras, aunque el que más se usa actualmente es el aceite de rosa de mosqueta, dado que tiene un poder más hidratante. Ante todo, este masaje no debería causarte ningún dolor extremo, por lo que si pasara algo por el estilo, para de masajearte y consulta con tu médico lo que ha podido ocurrir.

¿Cómo hacer un masaje perineal?

En caso de que lo vayas a realizar sola, podrás utilizar el dedo pulgar de tu mano, en cambio, si el masaje te lo va a aplicar tu pareja te recomendamos que utilice los dedos índice y corazón. Para ello, tienen que introducirse a una distancia de 3-4 cm de la vagina y hacer presión hacia la zona del perineo, es decir, hacia la zona que tiende al recto. La sensación que percibirás es de escozor, más o menos similar a la del parto, por lo que puedes ir preparando tu cuerpo para ese fuerte sentimiento y esfuerzo; no obstante, trata de mantener tu cuerpo relajado y las respiraciones constantes para que sea una representación lo más real posible a la del día del parto y así vayas preparada. A continuación, debemos deslizar los dedos hacia uno de los laterales de la vagina y volver a aplicar algo de presión durante unos minutos, por ejemplo, y repetir los mismos pasos haciendo una forma de “U”. Importante: evitar hacer presión o tocar la zona del meato urinario, ya que solo puede provocar que cojamos una infección.

Lo ideal es realizar este tipo de masajes de manera habitual cuando falten entre 4 o 5 semanas para el parto y durante unos 5-10 minutos diarios. De esta manera, el perineo tendrá más elasticidad para el momento del parto. No es que sea indispensable, pero sí te ayudará a estar más preparada y a centrarte en la parte más bonita de esta experiencia: el nacimiento de tu bebé.

Beneficios del masaje perineal

Los beneficios del masaje perineal son muchos más de lo que la gente pueda llegar a creer. No solo puede llegar a ser una representación del momento del parto en lo relativo al dolor o la presión, sino que la mujer es capaz de llegar a controlar la zona del perineo y, de esta manera, sentirse más segura durante el alumbramiento. Además, el control sobre esta zona también ayuda a prevenir la incontinencia durante el embarazo, el parto y el post parto. Otro de los beneficios es que acelera la recuperación post parto, ya que cuentan con un suelo pélvico más fuerte y reducen el riego hasta el 15% de necesitar episiotomía. Asimismo, como ya hemos mencionado, facilita la elasticidad y dilatación de esta zona porque favorece la circulación sanguínea y ayuda en la preparación de las sensaciones que se experimentan durante el parto.

Masaje Kegel o masaje perineal

No se trata de escoger entre uno u otro, sino que se trata de métodos que se complementan. Si bien el masaje perineal se centra en mejorar la elasticidad de esta zona, el objetivo del masaje Kegel no es más que un método de activación del suelo pélvico para fortalecer estos músculos con el fin de que resistan la fuerte presión que se sufre durante el parto. Algunos de los ejercicios que recomiendan los expertos son los siguientes:

  • Boca arriba, tratamos de relajar el suelo pélvico mientras inspiramos. Cuando expiremos, tratamos de cerrar las costillas y comienza a activarse de manera voluntaria los músculos del suelo pélvico. Resulta complicado separar la contracción anal de la del suelo pélvico.
  • Ejercicio “puente”: con las rodillas flexionadas en el suelo y boca arriba sujetaremos una pelota con las rodillas presionando e inspirando al mismo tiempo que tiramos hacia arriba las caderas, apretando así el suelo pélvico. Al bajar, expiramos y relajamos.

Para concluir, hemos de recordar que estos ejercicios deben realizarse con moderación, es decir, no es bueno el exceso ni el defecto, sino que debemos optar por el término medio. Asimismo, si combinamos estos ejercicios (kegel, perineal y andar frecuentemente) con una alimentación sana, equilibrada y mediterránea así como evitar el consumo de alcohol o fumar, podremos sobrellevar el embarazo y padecer menos riesgos en el parto y en el post parto. Por tanto, consulta con tu médico cuáles son las mejores recomendaciones a seguir en tu caso y trata de llevar una rutina para que tu bebé nazca sano y salvo.

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