Escrito por Tendenzias

El tabaco puede alterar el sueño de los bebés prematuros

De sobra es sabido que el tabaco no tiene ni una ventaja para el embarazo, pero a las ya conocidas, se une una más: la posibilidad de modificar los patrones de sueño en bebés prematuros. Es la conclusión a la que ha llegado la American Academy of Sleep Medicine en el estudio que ha realizado, que además, le ha permitido conocer que esta causa podría tener graves consecuencias para el desarrollo del cerebro del bebé.

La conclusión de este estudio ha permitido averiguar lo que hasta ahora eran enigmas con respecto a la relación entre la acción de fumar y el sueño de los niños. Así, se ha sabido que los recién nacidos que han tenido una madre fumadora, presentan más movimiento durante el sueño, por lo que este es más fragmentado y perturbado, poniendo al bebé en un mayor riesgo de sufrir déficit de atención durante la infancia.

El estudio se ha realizado a cuarenta bebés prematuros sanos, preguntando previamente cuántos cigarrillos había fumado la madre para determinar el nivel de exposición. Después de ello, se realizaron tres grupos, separando bebés cuyas madres aseguraban no haber fumado, con los que las madres habían fumado menos de diez cigarrillos al día (lo que se consieran fumadores bajos) y los que superaron esta cifra (los llamados fumadores pesados). Para conocer las variables necesarias (tiempo de sueño, frecuencia de vigilia y duración de los movimientos corporales) se grabó a los bebés en salas aisladas.

Como resultado, se obtuvo que los bebés prematuros del grupo de madres que fumaban más de 10 cigarrillos al día tenían perturbaciones en la calidad y continuidad del sueño. Tanto es así que entre las siete de la tarde y las ocho de la mañana, estos dormían casi dos horas menos que los hijos de las madres no fumaodras. Por otra parte, los recién nacidos de madres fumadoras tenían más movimiento y un sueño más fragmentado y perturbado.

Por otra parte, se obtuvo otro resultado muy interesante con referencia a la exposición al tabaco. Así, casi treinta días sin la exposición al tabaco o la nicotina sirvió para conocer que los niños expuestos a grandes cantidades seguían mostrando una mayor alteración en la organización de los distintos estados de comportamiento.

Esto indica que estas consecuencias concretas del tabaco en la salud del bebé se mantienen a largo plazo y que modifican patrones de sueño y quizás de conducta (por el hecho de tener un mayor movimiento) a largo plazo. 

EmbarazoRossa

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