Escrito por Tendenzias

Cólicos del lactante

Se caracteriza por el llanto repentino e irritabilidad inexplicables de frecuencia diaria y predominantemente por las tardes (de 18.00h a 20.00h), de unas 2 horas de duración. Durante este periodo, el bebé encoge las piernas, su coloración tiende a enrojecer y llora. Se produce distensión abdominal; después cesa de repente quedándose tranquilo. Una vez pasa este periodo, el bebé se comporta con normalidad.

Los síntomas principales son:

  • Llanto paroxístico vespertino (más de 3 h/día y más de 3 d/semana).
  • Carácter inquieto, molesto, irritable, agitado.
  • Flexión de rodillas sobre el abdomen.

También pueden aparecer síntomas secundarios, como:

  • Parecer hambriento, pero no se calma con la comida.
  • Estreñimiento.
  • Gases abdominales.

Los cólicos del lactante aparecen entre la segunda y la cuarta semana de vida y cede a los tres o cuatro meses. Suelen padecerlo entre el 10% y el 20% de los bebés y aunque su causa es desconocida, existen algunas teorías: Causas gastrointestinales y causas no intestinales (conductuales).

Causas gastrointestinales

  • Hipersensibilidad a componentes de la dieta.
  • Gas intestinal excesivo.
  • Hipermotilidad intestinal.
  • Factores hormonales

Causas no intestinales o conductuales

  • Niños llorones.
  • Factores psicosociales de los padres.
  • Problemas en la interacción padres-niño.

No existe tratamiento para este trastorno y los padres no deben cambiar la alimentación del bebé por este hecho, a no ser que el pediatra indique lo contrario. Asimismo, los padres deben intentar satisfacer las cinco necesidades en estos casos, para descartar que el bebé no tenga realmente una necesidad. Estas cinco necesidades son: hambre (flexibilizar las tomas, evitar malacostumbrar), deseo de succión para tranquilizarse, deseo de sentirse protegido (cogerle en brazos, no se va a malcriar por ello), deseo de jugar o que le hagan caso (jugar con él, llevarle a un ambiente con sonidos), y deseo de dormir (ambiente tranquilo y sin ruidos).

También se aconseja:

  • Acunar al niño. Boca abajo encima de las rodillas, masajeando o dando palmadas suaves en la espalda.
  • Sonidos rítmicos (televisor, lavadora, juguetes sonoros).
  • Dar un paseo con el niño en brazos o en coche.
  • Turnarse en el cuidado del niño para descansar.
  • Mantener la calma
  • En las tomas: madre relajada y tranquila, darle tiempo al niño, evitar que tome deprisa (aerofagia), no acostarlo inmediatamente después de la toma, y ayudarle a echar el aire.

Fuente: tuotromedico.com

EmbarazoRossa

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